Cómo alargar la vida útil del frigorífico

El frigorífico es uno de los electrodomésticos más importantes de nuestro hogar, además de ser uno de los pocos que se encuentra funcionando todo el tiempo. Como todos los aparatos eléctricos, tiene una vida útil programada, la suya varía entre diez a dieciséis años, dependiendo del uso y el cuidado que le demos. Para alargar su vida útil y evitar que se averíe, es fundamental realizar mantenimiento y limpiezas periódicas, así como descongelarlo de vez en cuando.

Lugar adecuado

Lo recomendable es ubicarlo alejado de las fuentes de calor de la cocina, como el horno o la estufa. Al ser un aparato eléctrico, también es aconsejable alejarlo de las zonas donde hay agua como fregaderos y lavadoras. La mejor opción es en una esquina de la habitación, sin encajonarlo, pero que no perturbe con el resto de la disposición. Es importante que entre la parte trasera y el frigorífico exista una distancia de unos 10 centímetros para que el refrigerador pueda respirar.

Organización estratégica

Los alimentos deben estar separados de la pared del refrigerador por al menos unos tres centímetros, de esta forma el frío de la nevera se reparte por igual entre ellos. También es importante no obstruir las salidas de aire del mismo, pues esto produce serios problemas en sus componentes técnicos. Lo más recomendable es no abarrotarlo de alimentos.

Nivelación

Utiliza un nivel de carpintero para ajustar las patas hasta que la burbuja de nivelación esté centrada. Si el refrigerador está desnivelado, es posible que la puerta no cierre herméticamente, provocando vibraciones que desgastan y dañan el motor del aparato. Un refrigerador mal cerrado también conlleva a alimentos mal conservados.

Temperatura idónea

Un frigorífico no conserva mejor los alimentos solo por estar más frío. Según su capacidad, poseen temperaturas idóneas que generalmente giran alrededor de los 3˚C o 4˚C. La temperatura puede disminuirse un grado si el refrigerador está muy lleno. Por su parte, el congelador debe estar entre los -15˚C y los -18˚C. Por debajo de esta temperatura, el consumo energético empieza a aumentar desorbitadamente: alrededor de 5% por cada grado.

Puertas bien selladas

Que las puertas se cierren herméticamente es esencial para el correcto funcionamiento del refrigerador. Para comprobar si están bien selladas, basta con tomar un papel o un billete y pisarlo con la puerta. Si cuesta sacarlo, es porque la ventosa funciona correctamente. Realiza este proceso por varias zonas de la puerta, y si en alguna de ellas el papel sale con facilidad, es momento de cambiar las juntas.

 

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